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Historia

El Museo Episcopal de Vic fue inaugurado por el obispo Josep Morgades y Gili en el año 1891, recogiendo el esfuerzo realizado por un grupo de intelectuales y clérigos de Vic de la época de la Renaixença para recuperar el patrimonio artístico catalán.

Los antecedentes de la creación del Museo Episcopal debemos buscarlos en dos hechos: la Exposición Arqueológica Artística de Arte Retrospectivo celebrada en el año 1868 en Vic y organizada por el Círculo Literario, con el canónigo Jaume Collel y Bancells en el frente; y el descubrimiento del templo romano en el año 1882, y la consiguiente creación de la Sociedad Arqueológica de Vic que se encargó de la creación de un Museo Lapidario, núcleo embrionario de la futura colección arqueológica del museo. Esta sociedad estuvo presidida des de sus inicios por el obispo Morgades.

1891 – 1898 Antoni d'Espona

El primer conservador del Museo fue Antoni d’Espona y de Nuix (1891-1898). Las importantes colecciones de arte medieval y de artes decorativas reunidas en aquellos primeros años se publicaron en forma de catálogo razonado en el año 1893, considerado históricamente como el primer catálogo científico de un museo catalán, que contó con la participación del joven seminarista Josep Gudiol y Cunill. En este primer momento las colecciones se instalaron sobre el antiguo claustro gótico de la catedral, en un piso construido en el año 1804 por el obispo Francesc de Veyan.

1898 – 1931 Mosén Gudiol

En el año 1898 mosén Gudiol substituyó a Antoni d’Espona y se convirtió en el alma de la adquisición, instalación y clasificación de las colecciones del museo. Poco después, en el año 1902, Gudiol y Cunill publicó las Nocions d’Arqueologia Sagrada Catalana, en las que estableció los criterios de clasificación de las artes. Este texto fue el primer estudio científico sobre museología de nuestro país y sirvió a su vez de modelo y manual a partir del cual se formaron las colecciones de arte del resto de museos diocesanos de Cataluña. El proyecto museográfico de mosén Gudiol se basaba en la exposición separada de las colecciones y dentro de cada una de ellas, en la ordenación según criterios cronológicos y tipológicos. A diferencia de otros museos, pero, todos los objetos que incorporó el museo a lo largo de los años eran expuestos al público en unas salas que pronto se hicieron pequeñas. Las colecciones más importantes que podía ver el visitante eran las de cerámica, el monetario, la arqueología, el vidrio, la piel, el mobiliario, la pintura, la orfebrería, el tejido, la indumentaria, la escultura, la metalistería, el hierro y los libros.

1932 – 1978 Ampliación de las colecciones

Su sucesor fue mosén Eduard Junyent y Subirà (1932-1978) que siguió los criterios de exposición en las diferentes presentaciones museográficas originadas a consecuencia de las sucesivas ampliaciones de las salas. Des del primer momento en que mosén Junyent se hizo cargo del museo, dio prioridad a la ampliación del espacio de exposición de las colecciones de pintura y escultura románica y gótica. En el año 1934 se inauguraron las nuevas salas con un criterio museográfico muy parecido al que Joaquim Folch y Torres estaba llevando a cabo en aquellos mismos años en el Museo de Arte de Cataluña en Barcelona. Esta voluntad de crear una pinacoteca medieval de arte única en toda Europa de pintura románica sobre madera que empezara con los maestros catalanes del siglo XII, era compartida por el joven historiador del arte Josep Gudiol y Ricart, quien des de entonces colaboró estrechamente con Eduard Junyent en las diferentes presentaciones museográficas del museo. El Dr. Junyent, pero, no pudo llevar a cabo la ampliación de la exposición de las colecciones hasta que dispuso de las instalaciones del colegio de Sant Josep, donde des de los años 1948 al 1967 se abrieron al público, en fases sucesivas, la primera y la segunda planta del colegio con las colecciones de arte y arqueología, y el patio interior con la colección del lapidario.

Nueva etapa del museo

En el año 1995, con el convenio de colaboración institucional entre el Obispado de Vic, el Ayuntamiento de Vic y la Generalitat de Cataluña, se decidió iniciar una nueva etapa del museo que ha supuesto la construcción de un nuevo edificio. Mientras duraban las obras de construcción y para mantener un contacto ininterrumpido con el público, se realizó la exposición Obras Maestras con una selección de los objetos más representativos del museo.

El 18 de mayo de 2002 se inauguró el nuevo edificio, bajo la dirección del Dr. Miquel Tresserras, y con él un nuevo proyecto museológico y museográfico con el cual empezó una nueva etapa con nuevas líneas de acción y nuevos programas que tienen por objetivo posicionar el Museo como un referente de calidad en la oferta cultural de nuestro país.