Iglesia de Sant Martí de Tost El baldaquín de Tost El cielo pintado de Tost Estructura, proceso creativo y restauración
Estructura, proceso creativo y restauración
-Estructura del baldaquín: el soporte de madera
-La decoración pictórica y el proceso creativo
-Restauración
 
Restauración

Antes de iniciar las últimas intervenciones en el Área de Restauración y Conservación MNAC, cada una de las tres piezas presentaba un estado de conservación distinto. La tabla del baldaquín, que se restauró en el MNAC el 1995, presentaba algunos levantamientos de la capa pictórica, suciedad pegada, algún retoque alterado y un barniz oxidado que oscurecía la capa superficial.

La viga y la crestería del Museo Episcopal de Vic se han intervenido con motivo de la presente exposición. La viga presentaba ataque de xilófagos, una policromía descohesionada y sucia así como diferentes intervenciones anteriores con reintegraciones de los relieves centrales y de las pérdidas de capa pictórica que no solo completaban las lagunas sino que, en muchos lugares, tapaban la pintura original. El retoque de la intervención anterior se debió de hacer sin limpiar la capa pictórica y, por consiguiente, se cometieron algunos errores de interpretación: se confundió, por ejemplo, todo el azul oscurecido de las partes laterales de la viga por un negro.
 

La crestería debió de sufrir una historia diferente. La capa pictórica había sufrido una degradación con pérdidas irreversibles y había sido consolidada con cera. En este caso, en cambio, las lagunas se habían dejado sin reintegrar.

El proceso de intervención consistió en una desinsectación y una consolidación del soporte de madera, una fijación de los alzamientos de la capa pictórica y una limpieza. Se retiró la cera con calor controlado, los barnices y la suciedad con disolventes y, de forma mecánica, los estucos que tapaban partes originales. El criterio aplicado para la reintegración pictórica fue el de conservar, como testimonio histórico, todos los añadidos que completaban los personajes de los medallones y retocar de manera ilusionista las pocas pérdidas que quedaban en el baldaquín y la viga. No se reintegró cromáticamente la crestería porque, aunque se recuperó una parte del color en la limpieza, presentaba un porcentaje muy elevado de pérdida con lagunas considerables.
Créditos